5/07/08

El Angel de la muerte

Una joven murió en los brazos de su amante, más bien mayorcito. Fue acusado de homicidio involuntario. Esta fue la explicación que dio al juez respecto al triste suceso: «Mis brazos la rodeaban; sus brazos me rodeaban. Sus piernas me ceñían y las mías la ceñían. Sus labios estaban en los míos y mis labios en los suyos. Sus senos en mi pecho y mi pecho en sus senos. En verdad, señor, ¡no comprendo cómo el Ángel de la muerte pudo entrar en ella!» [1]
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[1] Tomado de Janner Greville. Cómo hablar en Público. Ediciones Deusto S. A., Bilbao, 1992.