Otra vez has venido/ tristeza, sombra mía.
Otra vez en mis predios / desbaratando sueños, / borrando sonrisas, / y dándome el brebaje de tu hiel.
¡Pero no! No te vayas…
Al fin he comprendido/ que tu sombra es mi sombra/ y que yo soy tu misma/ porque te injertaste en mi carne / -no nacida- / y tu primera batalla / fue mi primera lágrima.
¡Ganaste amiga!
Bien, lo acepto, / quédate en mi vida / pero a cambio/ prométeme que reirás/ cuando llores conmigo.[1]
[1] Poema de la colombiana Mara Agudelo.
Otra vez en mis predios / desbaratando sueños, / borrando sonrisas, / y dándome el brebaje de tu hiel.
¡Pero no! No te vayas…
Al fin he comprendido/ que tu sombra es mi sombra/ y que yo soy tu misma/ porque te injertaste en mi carne / -no nacida- / y tu primera batalla / fue mi primera lágrima.
¡Ganaste amiga!
Bien, lo acepto, / quédate en mi vida / pero a cambio/ prométeme que reirás/ cuando llores conmigo.[1]
[1] Poema de la colombiana Mara Agudelo.


