Emigdio Benitez Plata nació en 1788 en la ciudad del Socorro, siendo su familia una de las más destacadas de la región, por fortuna como por prestigio. José Antonio Benítez, su padre, era un abogado que prefirió dedicarse a sus cultivos de quina y a la agricultura que le dejaba buenos réditos. Por el lado de su madre, doña Teresa Plata, estaba emparentado con las familias Gomez y Azuero, de los más pujantes sostenedores de la independencia.
Llegado el momento Emigdio Benitez fue enviado a estudiar a la capital del virreinato y por supuesto, dadas sus condiciones económicas ingresó al Colegio Real Mayor y Seminario de San Bartolomé.
Como su padre, Emigdio Benitez habría de graduarse de abogado y tampoco habría de ejercer en primera instancia dedicándose a los negocios de su padre, razón por la cual viajaba constantemente, dando con la suerte de tener nexos con don Luis Rodríguez Duran, en La Plata, también socorrano y dedicado a comerciar y a intermediar con la quina. Pues don Emidgio se enamoraría de su hija, de Maria Teresa Rodriguez Duran y Polanco, siendo correspondido y casándose el 19 de enero de 1802.
Evacuados los negocios que le llevaron a tan lejanas tierras, don Emidgio Benitez se radicó en la actual Bogota para de dedicarse a la exportación de quina y como complemento a ejercer la cátedra en San Bartolomé y a llevar algunos casos en su bufete. Uno de sus pupilos fue don Francisco de Paula Santander Omaña. Por supuesto no podía sustraerse al influjo de las ideas libertarias y no falta quien le achaque nexos y preparativos revolucionarios entre él, Jose Acevedo Gomez y Miguel Tadeo Gómez. Lo que si era claro, era su amistad con Andres Rosillo y don Luis Caicedo Florez, participando del fallido intento de asaltar en Portillo los pertrechos de guerra que el virrey Amar enviaba para detener los desordenes de Quito y con los se pretendía armar los esclavos de Saldaña y a las gentes del Socorro para un gran golpe contra el régimen monárquico.
Los eventos ocurridos en el Casanare y el descontento en la provincia del Socorro por las actuaciones despóticas del Corregidor Valdés Posada tenían alarmados a la población, hasta tal punto que el Cabildo de esta ciudad había puesto la queja ante el Virrey y ante la Real Audiencia, siendo nombrado como su vocero ante ese tribunal, don Emigdio Benitez, pero hasta ese momento solo había obtenido dilaciones de dicha corporación. Por esos días ocurrían los eventos del 13 de mayo de 1810.[1] Yse rebosó la copa. Llegada la hora del golpe del 20 de julio de 1810, Emidgio Benitez no vaciló y se puso del lado de los dirigentes de la conspiración. Pero ¿por qué el 20 de Julio? Porque estaba presupuestado desarticular el movimiento asesinar a los conspiradores y era menester adelantárseles.
El doctor Emigdio Benitez fue aclamado por el pueblo como vocal de la Junta Suprema., siendo destinado a la sección tercera de Gracia, Justicia y Gobierno, junto a Joaquin Camacho, Ignacio de Herrera y otros.
Durante el tiempo de la patria boba, Emigdio Benitez tomo partido por los federalistas, al lado de Camilo Torres Tenorio, participando activamente en los Congresos realizados. Para el año de 1816 debido al proceso de reconquista española liderado por don Pablo Morillo, los funcionarios civieles se trocaron todos en militares. Don Emidgio Benítez se puso al frente de la gobernación del Socorro y, con el grado de coronel se puso al frente de sus tropas, aunque fue inútil. Para mayo de 1816 Emigdio Benitez fue llevado ante el tribunal de sangre. Fue ejecutado el 6 de julio de 1816 en la llamada Huerta de Jaime.
Recordamos a Emigdio Benitez, porque el conteo regresivo del bicentenario de la independencia, llama.
Leer también: Jose Maria Carbonell, Antonio Villavicencio, Independencia de Colombia
[1] Antes los Socorranos se habían insurrecionado contra el corregidor Valdés Posada, quien se escondió despavorido en el convento de los capuchinos. (leer 9 de julio 1810 y 10 de julio 1810) . Hubo enfrentamientos entre las fuerzas en conflictos pero al final las autoridades capitularon.
Llegado el momento Emigdio Benitez fue enviado a estudiar a la capital del virreinato y por supuesto, dadas sus condiciones económicas ingresó al Colegio Real Mayor y Seminario de San Bartolomé.
Como su padre, Emigdio Benitez habría de graduarse de abogado y tampoco habría de ejercer en primera instancia dedicándose a los negocios de su padre, razón por la cual viajaba constantemente, dando con la suerte de tener nexos con don Luis Rodríguez Duran, en La Plata, también socorrano y dedicado a comerciar y a intermediar con la quina. Pues don Emidgio se enamoraría de su hija, de Maria Teresa Rodriguez Duran y Polanco, siendo correspondido y casándose el 19 de enero de 1802.
Evacuados los negocios que le llevaron a tan lejanas tierras, don Emidgio Benitez se radicó en la actual Bogota para de dedicarse a la exportación de quina y como complemento a ejercer la cátedra en San Bartolomé y a llevar algunos casos en su bufete. Uno de sus pupilos fue don Francisco de Paula Santander Omaña. Por supuesto no podía sustraerse al influjo de las ideas libertarias y no falta quien le achaque nexos y preparativos revolucionarios entre él, Jose Acevedo Gomez y Miguel Tadeo Gómez. Lo que si era claro, era su amistad con Andres Rosillo y don Luis Caicedo Florez, participando del fallido intento de asaltar en Portillo los pertrechos de guerra que el virrey Amar enviaba para detener los desordenes de Quito y con los se pretendía armar los esclavos de Saldaña y a las gentes del Socorro para un gran golpe contra el régimen monárquico.
Los eventos ocurridos en el Casanare y el descontento en la provincia del Socorro por las actuaciones despóticas del Corregidor Valdés Posada tenían alarmados a la población, hasta tal punto que el Cabildo de esta ciudad había puesto la queja ante el Virrey y ante la Real Audiencia, siendo nombrado como su vocero ante ese tribunal, don Emigdio Benitez, pero hasta ese momento solo había obtenido dilaciones de dicha corporación. Por esos días ocurrían los eventos del 13 de mayo de 1810.[1] Yse rebosó la copa. Llegada la hora del golpe del 20 de julio de 1810, Emidgio Benitez no vaciló y se puso del lado de los dirigentes de la conspiración. Pero ¿por qué el 20 de Julio? Porque estaba presupuestado desarticular el movimiento asesinar a los conspiradores y era menester adelantárseles.
El doctor Emigdio Benitez fue aclamado por el pueblo como vocal de la Junta Suprema., siendo destinado a la sección tercera de Gracia, Justicia y Gobierno, junto a Joaquin Camacho, Ignacio de Herrera y otros.
Durante el tiempo de la patria boba, Emigdio Benitez tomo partido por los federalistas, al lado de Camilo Torres Tenorio, participando activamente en los Congresos realizados. Para el año de 1816 debido al proceso de reconquista española liderado por don Pablo Morillo, los funcionarios civieles se trocaron todos en militares. Don Emidgio Benítez se puso al frente de la gobernación del Socorro y, con el grado de coronel se puso al frente de sus tropas, aunque fue inútil. Para mayo de 1816 Emigdio Benitez fue llevado ante el tribunal de sangre. Fue ejecutado el 6 de julio de 1816 en la llamada Huerta de Jaime.
Recordamos a Emigdio Benitez, porque el conteo regresivo del bicentenario de la independencia, llama.
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[1] Antes los Socorranos se habían insurrecionado contra el corregidor Valdés Posada, quien se escondió despavorido en el convento de los capuchinos. (leer 9 de julio 1810 y 10 de julio 1810) . Hubo enfrentamientos entre las fuerzas en conflictos pero al final las autoridades capitularon.


